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Cirugía de esófago y estómago

Pacientes que llegan desnutridos, con dificultad para comer y con quimioterapia previa. La preparación nutricional deja de ser un componente y pasa a ser el eje.

2 de julio de 2026 5 min de lectura 4 referencias

Borrador — pendiente de revisión clínica y de verificación de las citas bibliográficas.

La cirugía esofagogástrica reúne casi todos los factores de riesgo a la vez: es una de las intervenciones más agresivas de la cirugía digestiva, y el paciente suele llegar en la peor condición nutricional de toda la patología oncológica.

Por qué el paciente llega mal

  • El tumor obstruye o dificulta el paso del alimento: hay disfagia antes del diagnóstico.
  • La pérdida de peso muchas veces fue el síntoma que llevó a consultar.
  • La quimioterapia neoadyuvante agrega náuseas, mucositis y anorexia.
  • Entre el diagnóstico y la cirugía pueden pasar meses de deterioro progresivo.

Un ensayo aleatorizado de prehabilitación con ejercicio y nutrición específicamente en cirugía esofagogástrica evaluó el efecto sobre la capacidad funcional en esta población.1 Es la referencia más directa para este escenario.

El eje nutricional

  1. Tamizaje formal desde la primera consulta, no en la víspera.
  2. Alimentos de textura adaptada a la capacidad real de deglución.
  3. Suplementos orales, y evaluación de vía enteral cuando la vía oral no alcanza —una decisión del equipo tratante.
  4. Aporte proteico elevado y fraccionado en muchas tomas pequeñas.
  5. Control de peso semanal, que aquí es un signo vital.

El eje respiratorio

Es cirugía torácica y abdominal alta al mismo tiempo, con lo cual el riesgo de complicaciones pulmonares es alto. El entrenamiento muscular inspiratorio y la educación respiratoria tienen aquí una indicación especialmente clara.23

Lo que hay que anticipar al paciente

La cirugía cambia de forma permanente la manera de comer: porciones pequeñas y frecuentes, tolerancia distinta a algunos alimentos, posibles síntomas al comer rápido. Empezar la educación antes de la operación, cuando el paciente está en condiciones de escuchar y practicar, es notoriamente mejor que hacerlo en el postoperatorio.

La pérdida de peso continua durante la neoadyuvancia es una señal de alarma que debe reportarse al equipo, no algo que se asuma como inevitable.

Referencias

  1. Minnella EM, Awasthi R, Loiselle SE, et al.. Effect of Exercise and Nutrition Prehabilitation on Functional Capacity in Esophagogastric Cancer Surgery: A Randomized Clinical Trial. JAMA Surgery. 2018;153(12):1081-1089. doi:10.1001/jamasurg.2018.1645
  2. Boden I, Skinner EH, Browning L, et al.. Preoperative physiotherapy for the prevention of respiratory complications after upper abdominal surgery: pragmatic, double blinded, multicentre randomised controlled trial (LIPPSMAck-POP). BMJ. 2018;360:j5916. doi:10.1136/bmj.j5916
  3. Sanchez-Lorente D, Navarro-Ripoll R, Guzman R, et al.. Prehabilitation in thoracic surgery. Journal of Thoracic Disease. 2018;10(Suppl 22):S2593-S2600. doi:10.21037/jtd.2018.08.18
  4. Weimann A, Braga M, Carli F, et al.. ESPEN practical guideline: Clinical nutrition in surgery. Clinical Nutrition. 2021;40(7):4745-4761. doi:10.1016/j.clnu.2021.03.031

Este artículo es material informativo. No constituye indicación médica ni reemplaza la evaluación del equipo tratante.

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