Para saber más / Fundamentos

Cinco mitos sobre hacer ejercicio antes de una operación

"Mejor guarda energía", "el ejercicio le va a hacer mal al tumor", "a mi edad ya no sirve". Frases habituales que la evidencia contradice.

28 de marzo de 2026 5 min de lectura 3 referencias

Borrador — pendiente de revisión clínica y de verificación de las citas bibliográficas.

La preparación prequirúrgica choca con creencias muy instaladas, tanto en pacientes como en algunos equipos. Vale la pena desarmarlas una por una.

1. "Mejor que descanse y guarde energía para la operación"

Es probablemente el consejo bienintencionado más dañino. El reposo no acumula energía: desacondiciona. Cada semana de inactividad reduce capacidad aeróbica y masa muscular, justo lo que se va a necesitar. La energía no se guarda como en una batería; la capacidad se mantiene usándola.

2. "El ejercicio puede empeorar el cáncer"

No hay evidencia que respalde esta idea, y sí hay bastante en sentido contrario: la actividad física en pacientes oncológicos se asocia a mejor tolerancia al tratamiento y mejor calidad de vida. Los programas de prehabilitación oncológica llevan más de una década publicándose sin señales de daño.1

3. "A mi edad ya no sirve entrenar"

La capacidad de responder al entrenamiento se mantiene hasta edades muy avanzadas. Las revisiones de prehabilitación específicamente en adultos mayores que se operan de cirugía colorrectal muestran mejoras funcionales reales.2 En términos relativos, el adulto mayor desacondicionado suele ser quien más porcentaje gana.

El punto no es cuánta capacidad se tiene, sino cuánta se puede sumar en el tiempo disponible. Quien parte más abajo tiene más recorrido por delante.

4. "Si me canso, es señal de que me está haciendo mal"

Un grado de fatiga es el objetivo del entrenamiento. Lo que no debe aparecer es dolor de pecho, mareo, palpitaciones irregulares o falta de aire desproporcionada. Distinguir el esfuerzo del síntoma es parte de lo que se aprende en las primeras sesiones supervisadas.

5. "Esto es cosa de deportistas, no de pacientes"

Los programas publicados incluyen caminatas, sentadillas asistidas en una silla y bandas elásticas. Muchos pacientes empiezan sin poder completar diez minutos continuos. El objetivo no es correr: es subir la reserva desde donde cada uno está.

Con todo, la indicación tiene que ser individual. Hay condiciones —arritmias no controladas, angina inestable, metástasis óseas con riesgo de fractura, anemia severa— donde el ejercicio debe adaptarse o postergarse. Por eso la prescripción la hace el equipo clínico.

Referencias

  1. Silver JK, Baima J.. Cancer prehabilitation: an opportunity to decrease treatment-related morbidity, increase cancer treatment options, and improve physical and psychological health outcomes. American Journal of Physical Medicine & Rehabilitation. 2013;92(8):715-727. doi:10.1097/PHM.0b013e31829b4afe
  2. Bruns ERJ, van den Heuvel B, Buskens CJ, et al.. The effects of physical prehabilitation in elderly patients undergoing colorectal surgery: a systematic review. Colorectal Disease. 2016;18(8):O267-O277. doi:10.1111/codi.13429
  3. Tew GA, Ayyash R, Durrand J, Danjoux GR.. Clinical guideline and recommendations on pre-operative exercise training in patients awaiting major non-cardiac surgery. Anaesthesia. 2018;73(6):750-768. doi:10.1111/anae.14177

Este artículo es material informativo. No constituye indicación médica ni reemplaza la evaluación del equipo tratante.

Más sobre fundamentos