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Dormir mal antes de la operación

El insomnio prequirúrgico es casi universal y no es inocuo: afecta el dolor, el ánimo y la capacidad de entrenar. Hay medidas que funcionan sin recurrir a fármacos.

3 de mayo de 2026 4 min de lectura 1 referencias

Borrador — pendiente de revisión clínica y de verificación de las citas bibliográficas.

Casi todo paciente en espera quirúrgica duerme peor. Lo que empieza como preocupación se convierte, a las pocas semanas, en un patrón: acostarse a dar vueltas, despertar de madrugada, levantarse cansado.

Por qué importa más de lo que parece

  • La privación de sueño baja el umbral del dolor: se percibe más dolor con el mismo estímulo.
  • Empeora el ánimo y la ansiedad, cerrando un círculo.
  • Reduce la energía disponible para entrenar y la voluntad para hacerlo.
  • Afecta el apetito y las decisiones alimentarias.

Lo que sí funciona

  1. Horario fijo de levantada, incluso después de una mala noche. Es la medida más potente y la que más cuesta aceptar.
  2. Salir a la luz natural en la mañana.
  3. Ejercicio durante el día, evitando la actividad intensa en las dos horas previas a acostarse.
  4. La cama solo para dormir. Si pasan veinte minutos sin sueño, levantarse, hacer algo tranquilo con luz tenue y volver cuando dé sueño.
  5. Sacar el reloj de la vista. Mirar la hora de madrugada activa la angustia.
  6. Descargar la cabeza antes de acostarse. Anotar las preocupaciones y lo pendiente en un papel.
  7. Cafeína y alcohol. La primera hasta el mediodía; el alcohol da sueño y fragmenta la segunda mitad de la noche.

La paradoja del esfuerzo. Tratar de dormirse activa. Cambiar la meta de "tengo que dormir" a "voy a descansar acostado" reduce la presión y funciona mejor.

Los inductores del sueño tienen indicación en algunos casos, pero también riesgos —especialmente en adultos mayores, donde se asocian a caídas y a confusión postoperatoria. Es una conversación con el médico tratante, no una automedicación.

Referencias

  1. Levett DZH, Grimmett C.. Psychological factors, prehabilitation and surgical outcomes: evidence and future directions. Anaesthesia. 2019;74(Suppl 1):36-42. doi:10.1111/anae.14507

Este artículo es material informativo. No constituye indicación médica ni reemplaza la evaluación del equipo tratante.

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