Para saber más / Evidencia
Qué dice la evidencia en cirugía abdominal y oncológica
Un recorrido por los ensayos y las revisiones que sostienen la práctica, incluyendo lo que todavía no está resuelto.
La prehabilitación pasó en poco más de una década de idea razonable a línea de investigación con ensayos aleatorizados, metaanálisis y recomendaciones en guías. Este es el estado del asunto, ordenado de lo más establecido a lo más discutido.
Lo que está bien establecido
Mejora la capacidad funcional antes de operar
Es el hallazgo más consistente y el menos discutido. Los programas de ejercicio supervisado suben de forma medible la capacidad de marcha y la condición cardiorrespiratoria en las semanas previas a la cirugía, en poblaciones que van desde el paciente colorrectal hasta el candidato a cirugía torácica. La revisión paraguas de McIsaac y colaboradores, que sintetizó las revisiones sistemáticas existentes, encontró este efecto de manera transversal.1
Reduce complicaciones en pacientes de alto riesgo
El ensayo aleatorizado y ciego de Barberan-Garcia seleccionó específicamente pacientes de alto riesgo para cirugía abdominal mayor electiva y encontró una reducción cercana al 50 % en la proporción de pacientes con complicaciones postoperatorias.2 El metaanálisis de Hughes y colaboradores sobre prehabilitación en cirugía abdominal mayor apunta en la misma dirección, con reducción de complicaciones globales.3
Las complicaciones respiratorias responden muy bien
En cirugía abdominal alta, el estudio LIPPSMAck-POP —multicéntrico, aleatorizado y con doble ciego— redujo a aproximadamente la mitad las complicaciones pulmonares postoperatorias con una intervención mínima: una sesión de educación y entrenamiento respiratorio antes de la operación.4 Es, en términos de costo por evento evitado, de lo más eficiente que hay.
Lo que la evidencia más reciente agregó
El ensayo PREHAB, multicéntrico e internacional, aleatorizó pacientes con cáncer colorrectal a prehabilitación multimodal de cuatro semanas o a cuidado estándar. El grupo intervenido presentó menos complicaciones postoperatorias y mejor capacidad funcional, reforzando el paso desde "mejora indicadores intermedios" a "mejora desenlaces clínicos".5
El dato que más discusión generó. Un análisis de cohorte con seguimiento a largo plazo reportó mejor sobrevida libre de enfermedad en pacientes prehabilitados antes de cirugía de cáncer colorrectal.6 Es un hallazgo llamativo y biológicamente plausible —menos complicaciones mayores implica menos retraso en la quimioterapia adyuvante—, pero proviene de un diseño observacional y necesita confirmación en ensayos diseñados para ese desenlace. No debe presentarse a un paciente como una promesa.
Lo que todavía no está resuelto
- La dosis óptima. No hay acuerdo sobre cuántas semanas, cuántas sesiones ni qué intensidad. Los programas publicados van de una sesión única a ocho semanas supervisadas.
- Supervisado versus domiciliario. El supervisado adhiere mejor; el domiciliario escala mejor y cuesta menos. La comparación directa es escasa.
- Quién se beneficia. La señal es más fuerte en pacientes de alto riesgo. En pacientes con buena capacidad funcional basal, el margen de mejora es menor y el beneficio, más difícil de demostrar.
- Heterogeneidad. "Prehabilitación" nombra intervenciones muy distintas entre sí, lo que complica los metaanálisis y explica parte de la variabilidad de resultados.
Cómo leer esta literatura
Dos advertencias metodológicas para interpretar cualquier titular sobre el tema. Primero, el cegamiento es casi imposible en intervenciones de ejercicio: el paciente sabe si entrenó, lo que abre la puerta a desenlaces reportados por el propio paciente sesgados. Segundo, muchos estudios son pequeños y de un solo centro, con programas hechos a la medida de ese equipo, lo que limita la generalización.
Con esas salvedades, la conclusión razonable hoy es que la prehabilitación multimodal es una intervención de bajo riesgo, costo moderado y beneficio consistente sobre la capacidad funcional, con evidencia creciente —aunque no uniforme— de reducción de complicaciones en los pacientes que más riesgo tienen.
Referencias
- McIsaac DI, Gill M, Boland L, et al.. Prehabilitation in adult patients undergoing surgery: an umbrella review of systematic reviews. British Journal of Anaesthesia. 2022;128(2):244-257. doi:10.1016/j.bja.2021.11.014 ↩
- Barberan-Garcia A, Ubré M, Roca J, et al.. Personalised Prehabilitation in High-risk Patients Undergoing Elective Major Abdominal Surgery: A Randomized Blinded Controlled Trial. Annals of Surgery. 2018;267(1):50-56. doi:10.1097/SLA.0000000000002293 ↩
- Hughes MJ, Hackney RJ, Lamb PJ, et al.. Prehabilitation Before Major Abdominal Surgery: A Systematic Review and Meta-analysis. World Journal of Surgery. 2019;43(7):1661-1668. doi:10.1007/s00268-019-04950-y ↩
- Boden I, Skinner EH, Browning L, et al.. Preoperative physiotherapy for the prevention of respiratory complications after upper abdominal surgery: pragmatic, double blinded, multicentre randomised controlled trial (LIPPSMAck-POP). BMJ. 2018;360:j5916. doi:10.1136/bmj.j5916 ↩
- Molenaar CJL, Minnella EM, Coca-Martinez M, et al.. Effect of Multimodal Prehabilitation on Reducing Postoperative Complications and Enhancing Functional Capacity Following Colorectal Cancer Surgery: The PREHAB Randomized Clinical Trial. JAMA Surgery. 2023;158(6):572-581. doi:10.1001/jamasurg.2023.0198 ↩
- Trépanier M, Minnella EM, Paradis T, et al.. Improved Disease-free Survival After Prehabilitation for Colorectal Cancer Surgery. Annals of Surgery. 2019;270(3):493-501. doi:10.1097/SLA.0000000000003465 ↩
Este artículo es material informativo. No constituye indicación médica ni reemplaza la evaluación del equipo tratante.
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