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¿Sale a cuenta? El costo de un programa de prehabilitación

La pregunta que decide si un programa se implementa o se queda en proyecto piloto. Hay datos, aunque menos de los que uno querría.

26 de junio de 2026 4 min de lectura 3 referencias

Borrador — pendiente de revisión clínica y de verificación de las citas bibliográficas.

Todo programa de prehabilitación termina en una reunión donde alguien pregunta cuánto cuesta. Vale la pena tener la respuesta preparada, y con honestidad sobre lo que se sabe y lo que no.

La aritmética básica

El costo de un programa está dominado por horas de personal: kinesiología, nutrición, enfermería y la coordinación. El ahorro potencial está en días de hospitalización evitados, complicaciones que no ocurrieron, menos reingresos y menos uso de cama crítica.

Un análisis de consecuencias de costos derivado del ensayo en pacientes de alto riesgo de cirugía abdominal mayor examinó justamente el impacto posterior al alta y los costos asociados.1 Es una de las referencias más citadas cuando se plantea la discusión económica.

Dónde está el mayor retorno

  • Pacientes de alto riesgo. Un día de cama evitada en un paciente que iba a complicarse paga muchas sesiones de kinesiología.
  • Cirugías de alta complejidad, donde una complicación es muy cara.
  • Intervenciones simples y masivas. Una sesión educativa respiratoria antes de cirugía abdominal alta, del tipo que mostró reducir a la mitad las complicaciones pulmonares, tiene un costo por evento evitado muy bajo.2

Los costos que no aparecen en la planilla

Conviene nombrarlos porque afectan la factibilidad: traslados del paciente, tiempo del acompañante, días de trabajo perdidos. Un programa que exige tres visitas presenciales semanales tiene un costo para el paciente que la institución no ve y que explica buena parte del abandono.

La evidencia económica es más escasa que la clínica, y los análisis dependen mucho del sistema de salud donde se hicieron. Extrapolar cifras de otro país sin ajustar es un error frecuente en estas presentaciones.

El argumento que suele funcionar mejor

No es el ahorro proyectado, que siempre es discutible, sino el enfoque escalonado: partir con tamizaje y una intervención de bajo costo para todos, y reservar el programa intensivo para los pacientes de alto riesgo. Es más defendible y es, además, lo que la evidencia sugiere sobre dónde está el beneficio.3

Referencias

  1. Barberan-Garcia A, Ubré M, Pascual-Argente N, et al.. Post-discharge impact and cost-consequence analysis of prehabilitation in high-risk patients undergoing major abdominal surgery: secondary results from a randomised controlled trial. British Journal of Anaesthesia. 2019;123(4):450-456. doi:10.1016/j.bja.2019.05.032
  2. Boden I, Skinner EH, Browning L, et al.. Preoperative physiotherapy for the prevention of respiratory complications after upper abdominal surgery: pragmatic, double blinded, multicentre randomised controlled trial (LIPPSMAck-POP). BMJ. 2018;360:j5916. doi:10.1136/bmj.j5916
  3. McIsaac DI, Gill M, Boland L, et al.. Prehabilitation in adult patients undergoing surgery: an umbrella review of systematic reviews. British Journal of Anaesthesia. 2022;128(2):244-257. doi:10.1016/j.bja.2021.11.014

Este artículo es material informativo. No constituye indicación médica ni reemplaza la evaluación del equipo tratante.

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