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Dejar de fumar antes de operarse: el plazo que importa

Es la intervención con mejor relación esfuerzo-resultado de toda la preparación prequirúrgica, y la que más se posterga por creer que "ya es tarde".

28 de julio de 2026 5 min de lectura 2 referencias

Borrador — pendiente de revisión clínica y de verificación de las citas bibliográficas.

El tabaco afecta casi todo lo que la cirugía necesita que funcione: el intercambio gaseoso, la limpieza de secreciones, la microcirculación de la herida y la respuesta inmune. Y a diferencia de otros factores de riesgo, se puede modificar por completo.

Qué muestra la evidencia

La revisión Cochrane sobre intervenciones para dejar de fumar antes de la cirugía concluye que los programas intensivos aumentan la abstinencia y se asocian a menos complicaciones.1 Un metaanálisis posterior también encontró que la cesación reduce las complicaciones postoperatorias.2

Los programas que funcionan comparten tres rasgos: empiezan con semanas de anticipación, ofrecen terapia de reemplazo de nicotina y tienen seguimiento. El consejo suelto en la consulta, sin ninguno de los tres, rinde mucho menos.

La cronología del beneficio

Tiempo sin fumarQué ocurre
12 a 24 horasBaja el monóxido de carbono y la nicotina en sangre; mejora el transporte de oxígeno
DíasMejora la función ciliar de la vía aérea
2 a 4 semanasEmpieza a mejorar la cicatrización y la respuesta inmune
4 a 8 semanasRango donde la literatura describe el beneficio más consistente en complicaciones

El mito del "peor es dejarlo ahora"

Circula la idea de que dejar de fumar poco antes de operarse aumentaría las secreciones y empeoraría el postoperatorio. La evidencia disponible no respalda recomendar seguir fumando: la recomendación de las revisiones es dejarlo, y cuanto antes mejor.12

Cómo se hace en la práctica

  1. Fijar una fecha de cese concreta, idealmente 4 a 8 semanas antes.
  2. Evaluar terapia de reemplazo de nicotina o tratamiento farmacológico con el médico tratante.
  3. Identificar los momentos de mayor riesgo del día y tener un plan para cada uno.
  4. Avisar al entorno, y coordinar con quienes fuman en la casa.
  5. Agendar seguimiento: la primera semana y el primer mes son los puntos críticos.

La ventana de oportunidad. Muchos fumadores llevan años intentándolo. Una fecha quirúrgica es uno de los motivadores más potentes que existen, y varios pacientes que dejan de fumar por la operación no vuelven después.

Referencias

  1. Thomsen T, Villebro N, Møller AM.. Interventions for preoperative smoking cessation. Cochrane Database of Systematic Reviews. 2014;Issue 3, CD002294. doi:10.1002/14651858.CD002294.pub4
  2. Mills E, Eyawo O, Lockhart I, et al.. Smoking cessation reduces postoperative complications: a systematic review and meta-analysis. The American Journal of Medicine. 2011;124(2):144-154.e8. doi:10.1016/j.amjmed.2010.09.013

Este artículo es material informativo. No constituye indicación médica ni reemplaza la evaluación del equipo tratante.

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