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Por qué el ayuno preoperatorio ya no es "nada desde medianoche"
La indicación clásica se mantuvo por costumbre mucho después de que la evidencia mostrara que ayunos más cortos son seguros y se toleran mejor.
Borrador — pendiente de revisión clínica y de verificación de las citas bibliográficas.
Generaciones de pacientes escucharon la misma frase: nada por boca desde la medianoche. En la práctica eso significaba llegar a pabellón después de doce o catorce horas de ayuno, con sed, hambre y una respuesta metabólica ya alterada antes de empezar.
Qué cambió
Los protocolos de recuperación acelerada incorporaron ayunos más cortos: sólidos hasta unas horas antes y líquidos claros hasta bastante más cerca de la inducción.12 La razón es que el vaciamiento gástrico de un líquido claro es rápido, y el ayuno prolongado no aporta seguridad adicional en el paciente electivo sin factores de riesgo.
Los plazos exactos los define el protocolo de cada centro y el equipo de anestesia según el caso. Lo que cambió no es solo el número de horas: es la idea de que el ayuno largo era inocuo.
Qué se gana con el ayuno corto
- Menos sed, hambre, ansiedad y cefalea antes de entrar.
- Mejor estado de hidratación al inducir la anestesia.
- Menor resistencia a la insulina en el postoperatorio, que es el mecanismo por el cual se conecta con la carga de carbohidratos.
Dónde sigue haciendo falta prudencia
Hay situaciones donde el vaciamiento gástrico está alterado o el riesgo de aspiración es mayor: obstrucción intestinal, gastroparesia, reflujo severo, embarazo, cirugía de urgencia. Ahí las indicaciones son distintas.
Ningún paciente debe modificar por su cuenta lo que le indicó el equipo. Este artículo explica por qué la práctica cambió, no reemplaza la indicación concreta que recibirás para tu operación.
Referencias
- Gustafsson UO, Scott MJ, Hubner M, et al.. Guidelines for Perioperative Care in Elective Colorectal Surgery: Enhanced Recovery After Surgery (ERAS) Society Recommendations: 2018. World Journal of Surgery. 2019;43(3):659-695. doi:10.1007/s00268-018-4844-y ↩
- Ljungqvist O, Scott M, Fearon KC.. Enhanced Recovery After Surgery: A Review. JAMA Surgery. 2017;152(3):292-298. doi:10.1001/jamasurg.2016.4952 ↩
Este artículo es material informativo. No constituye indicación médica ni reemplaza la evaluación del equipo tratante.
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