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Cómo montar un programa desde cero

Una ruta concreta para un equipo que quiere empezar, ordenada por lo que conviene hacer primero.

21 de abril de 2026 5 min de lectura 5 referencias

Borrador — pendiente de revisión clínica y de verificación de las citas bibliográficas.

La tentación inicial es diseñar el programa completo con todos los profesionales. Casi siempre termina en nada. Esta es una secuencia más realista.

Fase 1 — Elegir y medir

  1. Elegir una sola patología para partir. Idealmente una con volumen suficiente y con plazo de espera razonable; la cirugía colorrectal es la opción habitual porque además es donde hay más evidencia.12
  2. Medir la situación basal. Cuántos pacientes al mes, cuánto tiempo de espera, qué estadía promedio, qué tasa de complicaciones. Sin esto no se podrá demostrar nada después.
  3. Conseguir un cirujano aliado. Sin la derivación del equipo quirúrgico, el programa no recibe pacientes.

Fase 2 — La intervención mínima

Empezar con lo que cabe en una consulta y no requiere estructura nueva:

  • Tamizaje nutricional breve.3
  • Test de marcha de 6 minutos o prueba de levantarse de la silla.
  • Pregunta sistemática por tabaco y alcohol, con derivación.
  • Una sesión educativa con entrenamiento respiratorio.4
  • Un plan de ejercicio domiciliario escrito.
  • Una llamada de seguimiento semanal.

Esta fase se puede montar con enfermería y kinesiología a tiempo parcial. Ya es un programa de prehabilitación, aunque no tenga box propio ni nombre en el organigrama.

Fase 3 — Escalar

  1. Sumar evaluación nutricional formal para los tamizajes positivos.
  2. Agregar sesiones supervisadas para los pacientes de alto riesgo.
  3. Incorporar apoyo psicológico con criterios de derivación definidos.
  4. Extender a otra patología.

Fase 4 — Sostener

  • Auditar. Cuántos pacientes entran, cuántos terminan, cuánto mejoran.
  • Reportar. Presentar los resultados a la dirección con los datos basales al lado.
  • Integrar al protocolo perioperatorio del centro, para que deje de depender de las personas que lo iniciaron.5

El error más común es diseñar durante meses el programa perfecto y no atender a ningún paciente. El segundo más común es no medir nada y quedarse sin argumentos cuando llega la revisión de presupuesto.

Referencias

  1. Molenaar CJL, Minnella EM, Coca-Martinez M, et al.. Effect of Multimodal Prehabilitation on Reducing Postoperative Complications and Enhancing Functional Capacity Following Colorectal Cancer Surgery: The PREHAB Randomized Clinical Trial. JAMA Surgery. 2023;158(6):572-581. doi:10.1001/jamasurg.2023.0198
  2. Gillis C, Li C, Lee L, et al.. Prehabilitation versus rehabilitation: a randomized control trial in patients undergoing colorectal resection for cancer. Anesthesiology. 2014;121(5):937-947. doi:10.1097/ALN.0000000000000393
  3. Kondrup J, Rasmussen HH, Hamberg O, Stanga Z.. Nutritional risk screening (NRS 2002): a new method based on an analysis of controlled clinical trials. Clinical Nutrition. 2003;22(3):321-336. doi:10.1016/S0261-5614(02)00214-5
  4. Boden I, Skinner EH, Browning L, et al.. Preoperative physiotherapy for the prevention of respiratory complications after upper abdominal surgery: pragmatic, double blinded, multicentre randomised controlled trial (LIPPSMAck-POP). BMJ. 2018;360:j5916. doi:10.1136/bmj.j5916
  5. Ljungqvist O, Scott M, Fearon KC.. Enhanced Recovery After Surgery: A Review. JAMA Surgery. 2017;152(3):292-298. doi:10.1001/jamasurg.2016.4952

Este artículo es material informativo. No constituye indicación médica ni reemplaza la evaluación del equipo tratante.

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